Terapia metabólica
Si el cáncer funciona con dos combustibles, la estrategia se deduce sola: cortar esos combustibles, proteger las células sanas y usar las herramientas convencionales con más precisión y a dosis más bajas.
La estrategia press-pulse es el nombre que Seyfried da a combinar una presión constante - una cetosis terapéutica que mantiene la glucosa baja y las cetonas altas - con pulsos intermitentes de fármacos dirigidos o ayuno, de modo que las células tumorales estén siempre bajo presión y reciban golpes fuertes a intervalos.
El principio básico
Llevar el cuerpo a una cetosis terapéutica: glucosa baja en sangre y cetonas elevadas. Las células sanas pasan sin problema a quemar cetonas y, de hecho, mejoran. Las cancerosas no pueden usarlas - sus mitocondrias están demasiado dañadas -, así que se quedan sin uno de sus dos combustibles principales. El tumor se vuelve menos inflamado, menos angiogénico (con menos vasos sanguíneos anómalos) y más "indolente", pero no desaparece, porque aún le queda el segundo combustible.
El segundo combustible: la glutamina
La dieta por sí sola baja la glucosa, pero el tumor sigue tirando de glutamina, el aminoácido más abundante de la sangre. Por eso la estrategia añade fármacos dirigidos al metabolismo de la glutamina. Seyfried destaca medicamentos reutilizados - por ejemplo, el mebendazol - y señala que su valor está en mostrar el mecanismo: que golpea a la vez el uso de glucosa y el de glutamina.
La estrategia press-pulse
Desarrollada junto a colegas como Joe Maroon, la lógica "press-pulse" marca los tiempos de la terapia:
Press (presión sostenida)
Una "presión" metabólica continua - el estado cetogénico y la restricción calórica - mantiene la glucosa baja de forma crónica y al tumor bajo tensión.
Pulse (golpes puntuales)
Unos "pulsos" bien cronometrados - fármacos dirigidos a la glutamina y quimioterapia o radioterapia a dosis más bajas - golpean al tumor debilitado y sin combustible cuando es más vulnerable.
La cetosis como "vehículo" de la quimioterapia
Seyfried deja claro que no está en contra de la quimioterapia; sostiene que se emplea en el contexto equivocado. Estar en cetosis nutricional, afirma, permite usar dosis mucho más bajas con un efecto mayor:
- Las células sanas entran en "modo búnker": frenan su división y refuerzan sus defensas, de modo que soportan mucho mejor el golpe tóxico.
- Las cancerosas no pueden bajar el ritmo: siguen dividiéndose y reciben toda la fuerza de la quimioterapia.
- La reparación queda bloqueada: la quimio provoca un daño oxidativo que la célula cancerosa necesita glucosa para reparar; en cetosis esa glucosa no está, así que el daño se vuelve letal.
- Menos efectos secundarios: dosis más bajas significan menos caída del cabello, menos sangrado de encías y menos destrucción del microbioma.
Describe su aplicación en clínicas de Estambul y Grecia para cáncer de páncreas, cáncer de mama avanzado y otros cánceres considerados "terminales", combinando fármacos estándar (cisplatino, carboplatino) a dosis reducidas con un estado cetogénico. La formulación del artículo: la dieta cetogénica como "vehículo metabólico para potenciar la eficacia terapéutica".
Retirar el escudo del tumor
Los residuos de la fermentación - el ácido láctico y el ácido succínico - forman un escudo ácido y protector que ayuda al tumor a resistir la quimioterapia, la radioterapia y la inmunoterapia. Si se atacan los dos combustibles, ese escudo cae y el tumor queda "supervulnerable" incluso a dosis bajas. La inmunoterapia, sostiene, debería llegar después de que la presión metabólica haya encogido y calmado el tumor, y no como primer golpe contra la bestia en plena forma.
La metástasis y la célula híbrida
Seyfried sostiene que el paso letal - la metástasis - procede de células híbridas que se forman cuando los macrófagos del sistema inmunitario se fusionan con células madre tumorales, dando lugar a células "programadas para moverse por el cuerpo". Esos híbridos son difíciles de eliminar pero, según él, dependen mucho de la glutamina, que es precisamente por lo que una terapia metabólica dirigida a ella podría alcanzarlos.
Sinergias mencionadas
- Oxigenoterapia hiperbárica: combinada con la cetosis, dirige el estrés oxidativo de forma selectiva hacia las células cancerosas (publicado con Dominic D’Agostino).
- Ayuno y dietas que imitan el ayuno: el trabajo de Valter Longo sobre la bajada del IGF-1, la activación de la autofagia y la mejora de la eficacia de los tratamientos.
- El "muro" del ayuno: una semana previa de adaptación sin carbohidratos hace que un ayuno posterior a base de agua resulte mucho menos traumático para el cerebro.
Fuentes
- Seyfried TN, Yu G, Maroon JC, D'Agostino DP (2017). Press-pulse: a novel therapeutic strategy for the metabolic management of cancer. Nutrition & Metabolism. doi:10.1186/s12986-017-0178-2
- Mukherjee P, Augur ZM, Li M, et al. (2019). Therapeutic benefit of combining calorie-restricted ketogenic diet and glutamine targeting in late-stage experimental glioblastoma. Communications Biology. doi:10.1038/s42003-019-0455-x
- Poff AM, Ari C, Seyfried TN, D'Agostino DP (2013). The ketogenic diet and hyperbaric oxygen therapy prolong survival in mice with systemic metastatic cancer. PLoS One. doi:10.1371/journal.pone.0065522
- Seyfried TN, Huysentruyt LC (2013). On the origin of cancer metastasis. Critical Reviews in Oncogenesis. doi:10.1615/critrevoncog.v18.i1-2.40